lunes, 25 de junio de 2012

NATURALEZA TRANSGRESORA O CUANDO LAS SEÑALES LE IMPOTAN UN HIGO (Página nº 1117)

La Naturaleza no entiende de códigos de circulación ni otros condicionantes impuestos por el hombre. Por eso me ha hecho gracia esta rebeldía natural de la higuera anulando con su follaje la prohibición de estacionamiento que indicaba la señal vinculándola a aquella vieja expresión de "¡me importa un higo!".



El árbol infractor, "el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento", no pagará multa alguna aunque quizá vea diezmada su condición natural a cuenta de una poda castigadora por su desplante a la ley, por su obstruccionista rebeldía. "Prohibido prohibir", parece alardear ocultando la señal hasta hacerla inútil.


Se ha empeñado en que sólo veamos la señal "de higos a brevas".

1 comentario:

  1. Algo parecido puedes observar con las farolas de algunas calles. Al final el culpable , y en definitiva la víctima , será el árbol.

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